domingo, enero 03, 2010

Día 1

Una lista de cosas que creo que no soy y que no sé:

- No soy una persona normal, dudo mucho que encaje en la sociedad que me rodea.
- No soy feliz, y no creo que lo sea de aqui a un largo periodo de tiempo.
- Para rodearme de ímbeciles que no saben más que decir tonterias, prefiero hacerme la antisocial.
- No soy amable, me considero borde, muy muy borde.
- No sé dónde me encuentro.
- Ni se a dónde voy a ir.
- No soy amigable por lo que parece.
- No soy social.
- No sé que he hecho hasta ahora.
- No soy una persona centrada, dudo de que sea hasta persona.
- No creo que nadie me espere en ningún lugar.
- No tengo hogar, o por lo menos eso creo.
- No sé si tengo corazón o sentimientos, es algo que dudo mucho que tenga.

Cosas que si soy o que sé:

- Sé que estoy perdida.
- Soy rara
- Sé que estoy sentada en algún sitio.
- Sé escribir
- Soy o eso parece una mujer.
- Soy borde


Partiendo de esta lista, todo lo demás se escapa de mi conomiento, no sé que hago aquí sentada, ni porqué estoy aquí, ni quién soy en realidad. Supongo que si estoy aquí en este lugar casi sin vida es por algo, porque tengo que hacer algo. Pues lo tendré que averiguar, mi viaje hacia saber quién soy comienza ahora. Me espera un largo viaje sin saber realmente lo que puede ocurrir. Pero si me quedo aquí jamás sacaré nada en claro, y tengo que salir avanzando. Está anocheciendo será mejor que me busque un lugar donde pasar esta noche.



Horas después



Parece que hay una pequeña casa con un porche y tiene pinta de estar abandonada, voy a indagar a ver que me encuentro....


Un poco más tarde esa noche

Todos los muebles están rotos, roidos, podridos por dentro, da miedo tocar las cosas y que se caigan a pezados, pero por lo menos el suelo está bien, sólo he investigado la planta de abajo, pero estoy muy cansada, es cómo si me hubieran golpeado todo el cuerpo y quiero descansar. Me tumbaré en el suelo y me taparé con las colchas del sofá, las que no dan tanto asco. Está empezando a helar y no me apetece morir congelada. Aunque la idea de morir y por fin descansar me atraiga mucho. Mañana será otro día.