
Cree en mí...
Esas fueron las últimas palabras que me dijiste, en ese momento no me salían las palabras pero ahora te puedo contestar. Ha pasado cierto tiempo desde la última vez que te vi, el suficiente para darme cuenta del valor de esas palabras. Y lo que es más importante, lo que significaban para mí.
¿Y sabes qué?
Nada, no significan nada. ¿Cómo puedes ser tan falso? ¿cómo puedes tratar de engañarme con falsas promesas?
Ni siquiera te tembló la voz aun sabiendo que me engañabas y todavía tienes la desfachatez de pedirme algo que probablemente me hubiera hecho aún más daño.
No no te creo, ni lo haré ya nunca más.
Guarda tus palabras para otras, que en verdad se crean todas tus mentiras.
No me tomes por tonta porque te repito que no lo soy.
Creer en tí, por favor no me hagas reir.

1 comentarios:
Pues haces muy bien... ¿Cuantas mentiras nos habrán dicho y ni siquiera nos hemos enterado? Al menos esta vez la has cazado a tiempo :)
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